El diseño de interiores es, en esencia, una labor colaborativa. Detrás de cada tejido, cortina o tapizado que forma parte de un espacio, hay un proceso técnico y creativo que comienza mucho antes de que el proyecto se materialice. En uno de nuestros episodios de “Espacios que hablan”, Laura Huerta conversó con José Gancedo sobre cómo se traduce una idea en un producto textil concreto.
Nuestro invitado tiene una trayectoria en el mundo de la decoración textil, siendo clave en posicionar a Gancedo como un referente en textiles para hoteles y espacios de diseño. Tuvimos una conversación sobre cómo los materiales han evolucionado en el mundo del diseño de interiores, especialmente en lo que se refiere a textiles.
«Cuéntanos cómo sería el proceso creativo de 0 a 100 para que nuestros espectadores tengan una idea más clara», propuso Laura. Y José explicó con claridad cómo funciona esta transformación: “Nosotros partimos de la idea del diseñador, ya sea un diseño hecho en casa o ya sea un diseño que nosotros veamos de un diseñador externo. Él nos transmite un poco sus inquietudes, el color es súper importante y entonces con nuestras herramientas intentamos adaptar su diseño a los tejidos que nosotros podemos fabricar”.
Este intercambio entre diseñadores e industria es clave. Los creadores aportan visión estética, referencias culturales y aspiraciones emocionales para cada espacio; los fabricantes, por su parte, aportan conocimiento técnico, experiencia en producción y posibilidades reales de ejecución. Es aquí donde nace el equilibrio perfecto entre creatividad y viabilidad.
Sin embargo, no todo es tan sencillo como parece. Gancedo también mencionó las limitaciones a las que se enfrentan cuando la imaginación del diseñador va más allá de los procesos industriales: “Nosotros hay cosas que se pueden hacer y hay cosas que a veces los diseñadores realmente pensáis muy difíciles”. Un ejemplo revelador: “A veces yo he tenido algún hotel que cada habitación era distinta y esto provocaba serias dificultades porque la fabricación industrial tiene unos mínimos de puesta en máquina y entonces eso a veces lo hace muy difícil”.
Desde U Interior Design, entendemos bien este punto. Trabajar con proveedores y fabricantes de forma cercana nos permite mantener un equilibrio entre diseño personalizado y producción eficiente. Conocer los procesos técnicos nos ayuda a ajustar nuestras propuestas desde el principio, logrando que lo que imaginamos pueda hacerse realidad sin perder calidad ni coherencia.
Este diálogo entre creatividad y técnica es uno de los pilares del interiorismo contemporáneo. Y en cada proyecto, desde un hotel hasta una residencia privada, es fundamental tener en cuenta no solo lo que se quiere diseñar, sino también cómo se va a producir.
Te invitamos a ver este fragmento del podcast y descubrir cómo está evolucionando el uso de materiales más ecológicos y qué hay detrás de cada decisión de diseño. Síguenos en nuestra web y en nuestras redes sociales para no perderte nada:
Sigue también a nuestro protagonista en: